Postigo: "Fue ver la cara de mi padre y saber que había hecho algo importante"

Postigo: "Fue ver la cara de mi padre y saber que había hecho algo importante"

CARLOS AYATS / LA ENTREVISTA

De pequeño, siempre soñó con jugar en Primera. Profesional intachable, querido y respetado en todos los vestuarios que ha conocido, la vida premió su tesón regalándole un momento que rememora cada levantinista con tan solo cerrar los ojos. Hoy se cumple un año de aquel histórico cabezazo ante el Real Oviedo que coronó un ascenso inolvidable, y el hombre que clavó en nuestra memoria la fecha del 29 de abril sonríe feliz, listo para sentarse junto a su hermano a ver el Dépor-Barça que, curiosamente 365 días después, certificará, para el bueno de Posty, un año más en la élite defendiendo la camiseta del decano valenciano.

-Hace exactamente un año, justo a esta misma hora, estaba entrando como un avión a rematar un córner que el levantinismo jamás olvidará, ¿es el momento más feliz de su carrera?

-Sí, sí, yo creo que sí. Es algo que sueñas de pequeño… poder vivir un momento así, ascendiendo a Primera División… Eran muchos años peleando por poder lograr ese ascenso y al final, conseguirlo de la manera que se consiguió… Sí, es el momento más feliz de mi carrera.

-¿Para quién fue la primera llamada, para Fermín, su padre y mayor fan?

-(ríe) Pues mira, no, porque afortunadamente le tenía cerca. Estaba allí en el campo, y cuando vino toda la avalancha de gente, me encontró y nos dimos un abrazo.

-¿Se lo dedicó?

-Yo creo que en ese momento no hace falta. Con una mirada basta. Tener allí a mi padre, a mis tíos, a la gente que va siguiéndote y apoyándote desde que eres pequeñito… Fue ver su mirada y saber que había hecho algo importante. Y aquellas caras de satisfacción lo decían todo.

-Imagino que recuerda bien la jugada…

-Cómo no, no voy a olvidarla en toda mi vida. Era una jugada de estrategia, un córner. Teníamos varias opciones ensayadas y vi la seña de Campaña, con los dos brazos cruzados arriba, que significaba que Chema y yo, los dos centrales, nos quedábamos fuera del área, y al entrar en carrera los jugadores que estaban dentro bloqueaban. Nosotros teníamos que ir a buscar ese balón, y cayó al primer palo, donde estaba yo y… el resultado (no puede evitar sonreír de nuevo), el resultado ya lo conocemos…

-De cero a un millón, ¿cuántas veces cree que lo ha visto?

-Buff, pues yo creo que paso el millón… Los días posteriores a ese partido no paré de verlo una vez tras otra…

-¿Ha recibido más felicitaciones hoy o el día de su cumpleaños?

-(ríe de nuevo) Pues la verdad es que hoy. Con todo esto de las redes sociales, llevo todo el día con notificaciones… Fue un día muy especial para el levantinismo. Imposible olvidarlo…

-¿Va a ver el Dépor-Barça?

-Sí, sí. He quedado ahora con mi hermano para verlo en casa. Lo veremos allí.

-Y si no lo cierra el Barça, pues nada, a puntuar en la que durante tantos años fue su casa: Butarque.

-Exacto. Como dices, se consiga hoy matemáticamente o no, con la dinámica en la que estamos… Y ya no nos conformamos solo con la salvación. Tenemos muchos equipos muy cerca, estamos empatados con tres, y terminar la temporada lo más alto posible sería ponerle un buen broche a un año que ha sido complicado por momentos, pero al final, dulce.

-Serantes, Mantovani, Eraso y pocos más quedan de su época allí…

-Sí, con los ascensos ha cambiado mucho el equipo, pero sigo teniendo muy buena relación con la gente, más allá de la plantilla…

-¿Le ha perdonado ya Garitano que se fuera a Italia?

-(ríe) Sí. Ya hemos tenido bastantes conversaciones después de aquello y todo está solucionado y arreglado. Fue un poco, no sé, el separarnos después de tantos años buenos, para todo el mundo fue complicado.

-¿Qué recuerda de aquella experiencia italiana?

-Me ayudó mucho a madurar, y encima en Serie B. Si de la Serie A se habla de la fama que tiene, la B lo es mucho más. Es una competición complicada, mucho físico, mucho táctico. Yo creo que me ayudó a ser mejor jugador. Maduré muchísimo.

-Se quedaron a las puertas de aquel ascenso…

-Al final, la decisión que tomo de dejar Leganés e ir a Italia es porque La Spezia tenía como único objetivo el ascenso. Los objetivos eran completamente diferentes y fíjate, al final el que ha conseguido subir es el Leganés. Fui para allá para cumplir ese sueño que al final acabé cumpliendo con el Levante. Me había quedado con la miel en los labios, y vamos, fue aparecer un club del potencial del Levante, con el objetivo del ascenso, poder volver a España, venir a una ciudad como Valencia… No me costó demasiado decidirme, la verdad.

-¿Quién le llama para hablarle del interés del club?

-Pepe Mesas, mi representante. Me dijo que Carmelo del Pozo se había puesto en contacto con él para estudiar la posibilidad de ficharme, que estaban interesados en mí. Yo automáticamente le di vía libre para que intentase cerrar la operación.

-Firma, vive una temporada increíble y luego llega ésta, ¿cómo la ha vivido?

-Bueno, ha sido un año con muchos altibajos. Empezamos muy, muy, muy bien, ganando y ofreciendo un gran juego. Luego tuvimos una muy mala racha. Nos costaba mucho ganar, y la confianza, también a nivel individual, bajó. Y bueno, por suerte, hubo un cambio de dinámica, de negativa a positiva, y ahora parece que no vamos a perder con nadie, que se nos puede poner cualquiera por delante que podemos con él. Ha sido una temporada con muchos picos, con muchas alegrías y muchas tristezas, pero afortunadamente, al final todo ha salido a pedir de boca y vamos a estar otro año más en Primera.

-¿Por qué acaba todo como acaba con Muñiz?

-Son resultados. Con esa fórmula de Muñiz, al principio eran positivos, todo de color de rosa, la temporada de Segunda División y el inicio de ésta. Luego, esa dinámica cambió. Yo no lo relaciono con su personalidad ni nada por el estilo. Ha habido partidos que hemos merecido ganar claramente, y cuando haces un grandísimo esfuerzo a todos los niveles y no se consigue la recompensa, es difícil anímicamente poder seguir adelante sin que te haga mella. Después, es muy difícil cambiar esa dinámica y muchos clubes optan por cambiar de entrenador. Luego llegó Paco, ganamos ese partido que para nosotros era una auténtica final en Getafe y la confianza cambió, de nuevo, a la de los primeros partidos de la temporada.

-¿Qué fue lo primero que pensó cuando le dijeron que iba a entrenarles el técnico del filial, que estaba en Tercera División?

-El jugador no mira el currículum del entrenador. Nos dicen ‘oye, tenéis entrenador nuevo y es Paco López’. Y luego él, desde el primer día, nos transmitió una ilusión y unas ganas de seguir creciendo que las lleva en las venas. Hablas con Paco y enseguida te transmite una energía… Te la transmite y te la contagia. Era lo que necesitábamos. Nadie le menospreció por venir del filial. Sabíamos que necesitábamos ayuda, Paco vino y nos la dio, y el resultado está siendo increíble.

-¿Confía más Paco en este equipo que Muñiz?

-No. No es que Muñiz no confiase en este equipo. Él nos lo decía siempre, es solo ganar un partido y cambiará la dinámica, lo que pasa es que esa victoria llegó ya con Paco. No es que Muñiz confiase menos en nosotros que Paco. Ambos han creído en este equipo, y esta plantilla no ha dejado nunca de entrenar al máximo, desde julio hasta hoy. Nadie le ha podido recriminar nunca nada a estos jugadores. Y Paco, nada más llegó, viéndonos como nos vio entrenar. Esa confianza se la dimos nosotros a él, y luego, él a nosotros con su forma de entrenar.

-¿Merece seguir Paco López?

-Sí. No es una decisión que deba tomar yo, pero los resultados ahí están y vamos, me juego una mano a que si le haces la misma pregunta a cualquier jugador de la plantilla te diría lo mismo que yo. No es que lo crea yo, Paco se ha ganado seguir. Ahí están los números.

(MAÑANA LUNES, NO TE PIERDAS LA SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA A ‘POSTIGOL’)