El momento

Víctor Gisbert /Colaborador de SINTREGUA.ES

Hace ya unos meses escribía en este mismo foro de levantinistas para abogar por la continuidad del entonces entrenador del primer equipo Juan Ramón López Muñiz, y solicitando casi de rodillas que reforzaran la plantilla, al menos, en la parte ofensiva del mismo.

Pues bien, pasados apenas un par de meses, ni una cosa ni la otra, y sin embargo el equipo acaba la temporada en un momento esplendoroso, aún con la adrenalina bien arriba de la histórica victoria ante el FC Barcelona, con un míster que bien merece el apodo de Súper Paco Lopez, con un Emmanuel Boateng que por momentos parecía ser Romario y un Bardhi colosal. Pienso que cada día entiendo menos esto del mundo del futbol, y tal como leía en este mismo diario, yo también me equivoqué.

Llegados a este punto, creo que merece la pena ensalzar el momento que vive la entidad en lo deportivo y en lo social. ¿Acaso no podemos gritar bien alto lo grande que es este club? Demos por fin un paso al frente, un paso por parte de todos. Creo que estamos en el momento perfecto para olvidar aquello de qué grande es ser pequeño excepto en todos los valores tan identificativos de este club, humildad, trabajo, respeto, solidaridad, etc, y avanzar con mayor determinación hacia el futuro.

Al Consejo de Administración, al que sin duda no cabe más que felicitar por la reciente presentación de la ilusionante Ciudad Deportiva de Nazaret, debemos pedirle que se libere de ataduras, que apueste fuerte por un proyecto ilusionante en lo deportivo, que potencie la cantera de manera definitiva. Las restricciones y el control en lo económico son algo fundamental para cualquier sociedad, pero también lo es que se pueda apostar, invertir en un proyecto en el que todos creamos. Aprovechemos el grado de identificación alcanzado con el equipo en el tramo final de temporada para poder dar un salto definitivo como club.

En el otro aspecto sobre el que el Levante debería basar su crecimiento es en la tan ansiada democratización del poder accionarial. Un club de todos multiplica exponencialmente el arraigo a la entidad, y potenciaría en mayor medida el incremento de la masa social. Recordemos que, gracias a otra de las aplaudidas medidas de este Consejo de Administración, muchos granotas podremos disfrutar de nuestro abono de forma gratuita la temporada que viene. Pues bien, demos la oportunidad a estos aficionados de poder realizar parte de la inversión que realizarían en este abono en acciones del club de sus amores, porque un mayor reparto accionarial no hace sino garantizar el futuro de la entidad en manos del verdadero motor de la entidad, su socio.

Hagámoslo. Demos ese paso definitivo. Liberémonos de los fantasmas del pasado, y convirtámonos en ese club moderno y del siglo XXI que de momento vislumbramos de forma embrionaria. Como suele decirse, hay trenes que pasan una vez en la vida, y el Levante UD tiene un AVE nuevecito al que subirse. COJÁMOSLO.