Muñiz no acepta el regateo de los abogados del club

Muñiz no acepta el regateo de los abogados del club

CARLOS AYATS / VALENCIA

Los abogados del Levante UD y Juan Ramón López Muñiz, que no ha estado presente en el encuentro, no se han puesto de acuerdo en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC), por lo que la resolución del contrato del técnico asturiano con el decano valenciano podría acabar dilucidándola un juez laboral, circunstancia que todavía confían evitar ambas partes.

El asunto es sencillo. El Levante, motu proprio, decidió el pasado verano tras el ascenso alargar el contrato del técnico asturiano, que inicialmente vencía el próximo 30 de junio, hasta el verano de 2019, mejorándole su retribución económica no solo de cara a la próxima temporada, sino también durante la presente.

En ese punto, el club sostiene que acordó de palabra con el técnico que, en caso de destitución por malos resultados en la segunda vuelta, Muñiz renunciaría a su segundo año de contrato. Por su parte, el asturiano señala que solo aceptó verbalmente dicho supuesto en caso de que el equipo se encontrase en puestos de descenso. Sea como fuere, no se redactó nada al respecto en el nuevo contrato, lo cual es un evidente error de los servicios jurídicos del Levante UD, puesto que, ahora mismo, tiene todas las de perder con el documento en la mano.

El asturiano, no especialmente contento por las actuaciones de directiva y dirección deportiva en los últimos meses, entiende que ha hecho su trabajo durante todos y cada uno de los días que ha estado al frente de la primera plantilla, y se consideraba perfectamente capacitado para salvar al equipo, por más que éste acumulase una racha negativa sin precedentes de 1 única victoria en 22 encuentros.

Renuncia a la prima por permanencia y tiene ofertas de otros clubes

Llegados a este punto, el técnico está dispuesto a hacer algunas concesiones, como la renuncia a la prima por la permanencia (a la que tiene derecho legalmente si el equipo, como parece, logra la salvación), pero en ningún caso va a ceder el millón de euros firmado para la próxima temporada.

En todo caso, a Muñiz, que sigue viviendo en Valencia con su familia, le gustaría regular cuanto antes su situación laboral, ya que pretende entrenar la temporada que viene, y ofertas no le faltan para ello, alguna, incluso, de Primera División, tras haber descartado ya la propuesta del Málaga, cuyo director deportivo, Mario Husillos, viajó a Valencia a intentar convencerle el mismo día que fue destituido de su cargo en el Levante UD tras empatar ante el Espanyol en el Ciutat.

El club, aunque sabe que tendría que acabar pagando, pretende presionar con el tiempo

Por su parte, los abogados del Levante piensan que, a tiempo de pagar lo firmado, estarán también cuando lo decida el juez (lo cual puede reportarle al club, no obstante, un importante recargo a nivel de intereses). Su idea es intentar presionar a Muñiz para que su deseo de entrenar la próxima temporada le haga renunciar a buena parte de ese millón de euros firmado. Con ambas posiciones muy lejanas, el acuerdo, a día de hoy, se antoja complicado, con lo que sencillo que hubiera resultado todo poniendo las condiciones en negro sobre blanco.

Imagen: Levante UD