Coke: "¿Que si quiero quedarme en el Levante? Sí, no hay más vueltas que darle"

Coke: "¿Que si quiero quedarme en el Levante? Sí, no hay más vueltas que darle"

Le han bastado 5 meses (diría, incluso, que le han sobrado 3…) para ganarse a todo el mundo. Los compañeros le adoran, la afición le idolatra, la dirección deportiva quiere rubricar su continuidad como antes, y la prensa lo reconoce como indispensable. Coke Andújar es, sin duda, el hombre del momento. Un tipo genial, como diría Extremoduro, metido en su disfraz de hombre normal. SINTREGUA.ES le pilla haciendo la mudanza (el pánico se desata, pero luego nos explica que, si sigue aquí, cambiará de casa), pero no deja de atendernos como siempre, con naturalidad, no rehuyendo ni una sola pregunta. Está contento, la vida le sonríe. Vino en diciembre con la idea de volver a ser feliz en el campo, y vaya si lo ha sido. Con todos ustedes, un grande.

CARLOS AYATS / LA ENTREVISTA

– Hay mucha gente deseando saber dónde va a estar Coke Andújar el año que viene, ¿tardaremos mucho en saberlo?

-Espero que no se dilate mucho, porque te da tranquilidad saber dónde vas a estar el año siguiente. Lo más importante es, cuando llegue la pretemporada, estar ya en tu próximo destino para que te dé tiempo a entrenar bien, que estés ya hecho al sitio donde vas a estar, porque eso es muy importante.

– Premio a los Valores Humanos elegido por sus compañeros, con afición, prensa y dirección deportiva en el bolsillo… ¿cómo se consigue todo eso en apenas 5 meses?

-En cuanto al Premio de los Valores Humanos, al final es una estatuilla de plástico, pero vamos, lo importante es que al final lo votan tus compañeros. Y como yo, ahí dentro, hay mucha gente que se lo merece. Por ejemplo, yo voté a otros 3… Vamos, que no me voté a mí (ríe). Es algo que, llevando tan poco tiempo en un sitio, te llena y te llega. Fue una sorpresa y una alegría muy grande. Creo que he tenido mucha ayuda desde que llegué aquí. Soy una persona alegre, que tiene vitalidad, que soy positivo, que por mi forma de ser externalizo mucho y doy a mis compañeros… pero yo llego al vestuario y veo gente buena, gente sana y que quiere ir mejorando, y al final uno se va impregnando de todo. Es muy importante tener eso a diario.

¿Había vivido alguna vez en su carrera una transformación como la de este Levante?

– No, no. Ha sido un cambio drástico. Todos los equipos tienen malas rachas… bueno, 5-6 partidos que no ganas, como mucho, pero esta racha tan brutal de partidos sin ganar… Es que veíamos todos que cada vez nos estábamos acercando más a los puestos de descenso, que el equipo no encontraba la tecla a pesar de, en muchas fases de los encuentros, hacer buenos partidos… Y mira, fue cambiar de entrenador, ganar el primer partido, y es que el equipo ha sido otro, ha sido valiente, ha ido cogiendo cada vez más confianza… Pero lo más importante es que creía en su valentía. No era valiente por decir ‘bueno, pues vamos arriba al ataque como locos’. No, era valiente porque de verdad, éramos conscientes de que podíamos plantear un muy buen partido contra cualquier rival y hacerle sufrir.

– El cénit de esa revolución fue el partido contra el Barça…

– Sí, sí. Fue la guinda. Hace 3-4 meses ninguno pensábamos salvarnos 4 fechas antes del final y mira, todo se dio para lograrlo y que encima te llegue el Barça invicto… Pues bueno, era un objetivo, un aliciente para darle más importancia al duelo, y al equipo le salió un día redondo. Nos sentíamos en el terreno de juego como si todo estuviese mecanizado desde el primer momento, nos salían todas las contras, cada posesión… Nos salió todo.

– La clave creo que está en lo que ha dicho antes. Uno puede querer jugar de tú a tú, pero para ello debe tener equipo para poder hacerlo…

– Sí. De eso no tengo ninguna duda. También es verdad que buena parte de esa confianza te la dan los puntos. Nosotros éramos los mismos los que estábamos con Muñiz y con Paco. Y prácticamente el 60-70% del equipo no ha cambiado. Quizá el cambio más significativo en cuanto a minutos pueda ser el de Bardhi, que con Muñiz, en la última parte, no jugaba nada, y con Paco ha jugado últimamente casi todo. Pero bueno, creo que buena parte de esa confianza nos la han dado los puntos y, a raíz de ahí, cuando el equipo se atrevía, le salían las cosas. Y reforzaba mi idea de cuando yo vine aquí, que había equipo para hacer buenas cosas.

– Entonces, la clave ha sido esa victoria que Muñiz no tuvo y Paco sí. Entiendo por lo que dice que tal vez habría que huir de la simplificación de que Paco es Dios y Muñiz lo peor…

– Claro. Ojalá el año que viene sigamos pensando que Paco es Dios, pero hay que tener los pies en el suelo. El año que viene es muy difícil volver a tener la racha que hemos tenido este año. Vamos, y si la tenemos, estaremos en Champions, ya te lo digo yo (ríe). Es verdad que en el fútbol las dinámicas influyen, y entre los jugadores y el entrenador, que es el que puede marcar un punto de inflexión en la forma de jugar o de afrontar los partidos, pues bueno, quizá no encontrábamos ese punto para cambiar la dinámica con Muñiz y con Paco lo encontramos muy rápido y prácticamente, sin que tuviese él tiempo de trabajar demasiadas cosas, porque en Getafe, creo que habíamos entrenado 3-4 veces con él.

– En ese sentido, hay una corriente que a mí me parece injusta, que viene a decir que Paco es ‘solo mental’, o que ha tenido una buena racha, como queriendo señalar que, en cuanto a aspectos tácticos, tiene menos recursos que otros. Yo veo un trabajo táctico, unos movimientos de intercambio en ataque, que quizás se están infravalorando, ¿no cree?

– Nosotros, con Paco, preparamos los partidos todas las semanas, tanto defensiva como ofensivamente. Vemos vídeos del rival antes de trabajar en los entrenamientos. Paco estudia a los rivales, nos enseña un pequeño vídeo antes y luego lo trabajamos para que el equipo sepa lo que está haciendo, cosa que a mí me parece que está muy bien, porque al final lo que preparas en el entrenamiento lo has visto antes reflejado en vídeo y el equipo sabe, por ejemplo, por dónde tiene que hacer daño al rival. Lo que pasa es que la misión prioritaria de Paco, evidentemente, era recuperar al equipo anímicamente, porque estábamos bastante tocados. Pero ni mucho menos cuando Paco esté 4-5 jornadas sin ganar va a ser menos, porque él trabaja los partidos tácticamente, elabora mucho la estrategia… Paco lleva muchos años en esto aunque sea su primera experiencia al máximo nivel.

– Le cambio de tema, ¿es Medié Jiménez su árbitro favorito?

– (sonríe) Bueno, la verdad es que fue algo que vamos, que a mí no me había ocurrido en la vida… Hay que decir que, al final, te llegan comentarios de gente que le pueda conocer y demás, y todas las personas son humanas. Él sabe que se equivocó, y bueno, la próxima vez que me arbitre, pues mira… Lo bueno es que al final lo hemos dejado todo casi como una anécdota. En un momento en que parecía que para nosotros era crucial, que nos jugábamos mucho, mira, al final, no nos hemos tenido que acordar de eso. Seguramente, la próxima vez que nos arbitre, lo comentaremos… A ver qué vamos a hacer…

– Le vacilará un poquito, vamos…

– (sonríe de nuevo) Algo sí, algo sí…

– Recuerdo que cuando llegó, le entrevisté y me dijo que su objetivo era volver a sentirse futbolista. No le ha podido ir mejor, ¿no?

– Sí. Es que no hay ninguna duda. Me he sentido importante casi desde el primer día. Y creo que con el paso de los minutos he ido aportando mucho más a mi juego y al equipo. Y eso es lo que yo venía buscando. Yo en el Schalke estaba muy bien en el vestuario, con todos mis compañeros, pero luego no tenía ni una cuota de participación mínima en el equipo. Y aquí he venido, he ido sumando minutos poco a poco, mis actuaciones han ido subiendo a medida que ha ido avanzando la temporada y eso, unido a lo del equipo… Que al final es lo más importante, porque si el equipo no consigue el objetivo, lo tuyo va a quedar siempre en un segundo plano. Pero sí es verdad que para mí eran 4-5 meses importantes que iban a marcar lo que me venga en el futuro.

– ¿Por qué debería, si es que debería Coke, seguir en el Levante?

– Hombre, primero porque tiene un proyecto deportivo que me gusta, y creo que el club está haciendo las cosas bien. Aparte del míster, que creo que se merecía esa renovación, hombres como Lerma o como Morales, que han sido importantes, siguen apostando por estar aquí, pues… Vamos, me consta que la gran mayoría va a seguir y creo que es un proyecto ambicioso. Y luego, el Levante, en cuanto a mí, creo que también tiene buenos pensamientos.

– ¿Le consta que Lerma vaya seguir? Se lo digo porque hay mucha gente con el miedo en el cuerpo por si hace un gran Mundial. ¿Lo ha hablado con él?

– Hombre, es que si viene un equipo y paga 30-40 millones de euros por él… Yo vengo de un equipo que ha ido creciendo vendiendo futbolistas como es el Sevilla, que en teoría económicamente es algo más poderoso, y si lo hace el Sevilla, ¿pues cómo no lo va a hacer el Levante? Eso es de cajón. Que te den una cantidad así es una forma de crecer para un club, y además, con 30-40 kilos también podrás fichar a otro que sea bueno. Es la forma de continuar de los equipos.

– Hablando de miedos, también hay quien teme que ahora cuando suba el Rayo le toque el corazoncito…

– Bueno, pero es que el Rayo me va a tocar siempre el corazoncito, porque me lo ha tocado siempre. Eso es lógico pensarlo. No que haya que tener miedo, sino que toca el corazón. Yo tengo muy buena relación con ellos. El director deportivo es muy buen amigo mío desde hace muchísimos años, el entrenador también… Claro que hemos hablado de un hipotético regreso del Rayo a Primera División, pero ni mucho menos eso quiere decir que vuelva. Ojalá el Rayo se tire muchos años en Primera División porque está claro que me toca el corazón, pero tengo 31 años, y estoy en un momento en el que debo priorizar la vía deportiva antes que todo lo demás. A lo mejor puede ser que se aúnen todas las cosas y vaya allí en 1-2 años, no tengo ni idea, pero por el momento, hay que pensar en otras cosas, y la realidad es que aquí… (resopla) Es que es muy difícil encontrarse en tan poco tiempo tan a gusto. Porque yo he estado un año y medio en Alemania y es difícil, mucho más por el idioma, pero en Sevilla también te cuesta hacerte. Es un equipo con otras presiones, con otras obligaciones… pero aquí es que me he encontrado muy bien desde el principio.

– En Sevilla también son legión los que le piden que vuelva… ¿o es una etapa tan bonita y cerrada de una manera tan buena que mejor dejarlo así?

– Bueno… No lo sé… Yo no descarto volver al Sevilla, pero igual es en otra etapa de mi vida. No tiene por qué ser como futbolista. El Rayo y el Sevilla son dos equipos que han marcado mi vida, porque he estado mucho tiempo allí, y siempre estaré cuando me necesiten, pero tiene que aunarse todo un poco.

– Hablemos de Alemania, ¿ha hablado ya con la gente del Schalke?

– No, aún no. Personalmente, yo no he hablado con ellos. Mi visión es que yo soy alguien que puedo aportar al equipo. Creo que por mi forma de ser sumo más de lo quito en cualquiera de los escenarios posibles, pero creo que deportivamente… sigue el mismo entrenador, han hecho una buena temporada, así que, evidentemente, indispensable para el equipo no voy a ser. Eso está claro.

– De hecho, su director deportivo, Christian Heidel, ya ha dicho que quieren darle continuidad al proyecto, y aunque yo creo que el sistema de Tedesco, con 3 centrales y 2 laterales largos, podría venirle fenomenal, lo cierto es que tienen a Caligiuri como titular, a Schöpf como alternativa, y acaban de reconocer que están en conversaciones para darle un año más a Riether (lateral derecho de 35 años, hombre de vestuario que no ha jugado ni un minuto esta temporada), por lo que su puesto parece ya cubierto…

– Sí, sobre todo en esa posición. Vamos, a mí me llamó mucho la atención que no me utilizase en el equipo. Caligiuri es un magnífico futbolista, que juega por la derecha, por la izquierda, que te juega arriba, abajo, es un todoterreno… Luego está Schöptf, que es el suplente pero también puede jugar en varias posiciones, incluso como central o un poquito más tirado al medio… La verdad es que me llamó muchísimo la atención que jugase tan, tan poco, pero bueno… Las cosas también iban bien y el míster entendió que no debía tocar mucho… Y bueno, lo de Sascha (Riether) yo creo que es un poco por méritos. No ha jugado prácticamente nada, le ficharon porque había pocas fichas cubiertas (22), y el equipo estaba un poquito corto… Echaron mano de él, que se iba a retirar… Al final, es un tío encantador, que mira siempre por el equipo, o sea que le habrán ofrecido otro año más para que esté ayudando, y si tiene que jugar, lo hará bien.

– ¿Ya tiene en sus manos la propuesta en firme del Levante?

– Sí, las intenciones globales un poco sí, pero bueno. Ahora es cuestión de ir hablándolo…

– Al final le han dado el tercer año fijo, porque inicialmente era por rendimiento…

– Hombre, y yo buscaré un cuarto y un quinto (ríe abiertamente), porque con 31 años yo tampoco… Hay que sacar de donde sea (ríe de nuevo). No, pero es verdad que lo que yo ahora busco es una estabilidad. Con 31 años ya prefieres cambiar cuanto menos posible de sitio, estar en un lugar a gusto y tranquilo. Por eso para mí tiene esto también mucha importancia. El Levante es un club muy cómodo, muy familiar, que yo me identifico muy rápido con él… Al principio, yo lo comparaba mucho con el Rayo.

– Y el club está haciendo un esfuerzo por retenerle, porque contratos largos está intentando evitarlos a toda costa y a usted le garantiza 3 años… Entiendo que se siente valorado.

– Sí. Y no solo por eso. Desde que ya empezamos a ver que las cosas parecía que estaban medio solucionadas (en cuanto a la permanencia), que empiezas a hablar un poco, antes con Carmelo cuando estaba, luego con Tito, incluso con el presi… Yo interpreto, en todas las palabras y en todos los hechos que tienen hacia mí, que lo están intentando hacer con todo el cariño del mundo y para que yo me encuentre a gusto. Ya no es ni por los años ni por todo en concreto. Es por todo.

– ¿Y cómo van a gestionarlo, va a ir Coke, o su agente, a rescindir o a intermediar, o ya es algo que deben hablar entre clubes?

– Hombre, lo más importante de todo es la voluntad del jugador de querer irse a un sitio determinado, y luego pues, en este caso, que hablen entre clubes para ponerse de acuerdo. Y sobre todo, que yo también estaré enterado de todo, pero que mi representante tiene ahí su trabajo (sonríe), que yo también quiero estar un poco de vacaciones. Pero yo imagino que el Schalke respeta mi voluntad de irme a cualquier sitio siempre y cuando ellos lleguen a un acercamiento con el club que quiera.

– Entonces, Coke, en definitiva, ¿tú quieres quedarte en el Levante?

– (silencio breve) Sí (rotundo). Sí, es que no hay más vueltas que darle. Yo estoy muy a gusto aquí y creo que quedarme sería bueno para mí. Que luego me aparece una cosa que deportivamente es pegar un salto importante, pues tendría que pensarlo, como cualquier otro compañero, pero creo que quedarme sería bueno para mí.

– Y para nosotros, no lo dude. Gracias por todo. En el campo y por el trato fuera de él. Le (recupero el formalismo) veo pronto. Felices vacaciones.

– (sonríe) Gracias a ti, Carlos. E igualmente.