Coke: "De niño, recuerdo ver jugar a Ballesteros en el Rayo, y a Muñiz"

Coke: "De niño, recuerdo ver jugar a Ballesteros en el Rayo, y a Muñiz"

CARLOS AYATS / LA ENTREVISTA

Es, sin duda, un futbolista de primer nivel. Ayer, pese a estar aún lejos de su mejor versión en el plano físico, demostró que, a nada que le respeten las lesiones, va a ser un fijo en el once de Muñiz. Titular por primera vez en el Templo, Coke Andújar tuvo incluso la oportunidad de salir a hombros en su estreno, pero ese último balón, en el descuento, se marchó arriba. Máster en buen rollo y mejor fútbol, había ganas de hablar con un jugador del que, en apenas tres semanas, ya hablan maravillas compañeros y empleados del club.

-¿Le dio muchas vueltas anoche a esa última jugada?

-Hombre, es inevitable. La gente que te llama durante toda la tarde te habla de eso, de las ocasiones que tuvimos… pero bueno, también al verlo con un poquito más de distancia, aunque todos salimos tristes por el resultado, creo que el equipo se puede sentir satisfecho por el trabajo realizado. Está claro que lo que necesitamos son puntos, pero si los puntos faltan, prefiero perder así que de otra manera.

-Llevaba desde el 1 de mayo de 2016 sin jugar un partido de Liga española, ¿había mono?

-(sonríe) Sí, claro. Por supuesto. Además, estando en Alemania veía cualquier partido de la Liga española que podía. Evidentemente, el Sevilla y el Rayo los seguía mucho más, pero cualquier partido que había, me lo ponía en la tele. Veía mucho más fútbol español que alemán, sin duda. Y volver, para mí, desde luego, es un motivo de alegría.

-En cualquier caso, la situación se ha complicado, el equipo atraviesa una mala racha y se acerca peligrosamente a las posiciones de descenso. Cuando firmó, ¿venía pensando en un equipo asentado en una posición más cómoda?

-Es cierto que el inicio de temporada dejó al equipo muchos puntos por encima del descenso, pero bueno, cuando yo vengo para acá es justo antes del partido del Sevilla, que se empata, y si se le hubiera ganado al Leganés se cogía un colchón de puntos, y no fue así. Pero si no hubiese un equipo con posibilidades de hacer las cosas bien, o si necesitase bajo mi punto de vista muchos refuerzos para mantenerse en Primera, no hubiese tenido tan clara la decisión de venir aquí.

-El hecho de que se le contactase en verano y al final no se hiciese la operación, ¿no le generó ningún tipo de rechazo cuando se le insistió en invierno?

-No, no. Con Carmelo tengo muchísima relación, porque coincidimos en el Rayo, y bueno, es cierto que hubo un contacto, pero tampoco nada claro como para venir. También aquí había dos futbolistas en ese puesto, más luego Shaq que podía incorporarse. No se dio, e incómodo por ello para nada. Además, allí el míster me dijo que no saliese, que iba a tener oportunidades, así que, evidentemente, tenía que confiar en él.

-¿Le decepcionó que al final no se las diese?

-(coge aire) Bueno, no creo que el entrenador te quiera vender algo que no es, o por lo menos no lo quiero pensar así. Él vería que tendría cabida en el equipo y luego, según se fue desarrollando la temporada no lo vio, y ya está. Lo bueno que he tenido con él es que siempre le he dicho lo que pensaba y él a mí, dentro del respeto y la cordialidad. Y es verdad que tanto el club como yo al final estábamos de acuerdo en que tenía que buscar una salida, y me ayudaron, diciéndome que me facilitarían ir al equipo que yo quisiese, que iban a poner todo de su parte. Entendieron que lo primordial era ir a un equipo donde tuviese opciones de disputar minutos, y aquí estoy.

-La sensación es que ha caído de pie en el Levante. De hecho, alguien del club me decía esta mañana ‘Si Coke se queda, que ojalá se quede, el año que viene capitán no, pero mando en plaza tendrá seguro’…

-Mira, si me quedo es porque todo va bien. Yo desde el primer día estoy súper a gusto con la gente en el vestuario. Creo que todo el mundo se ha molestado porque yo tenga un buen recibimiento y eso es de agradecer. Yo también tenía muchas ganas de volver a un equipo de la Liga española y venía con la mejor de las intenciones. Ahora toca currar en los entrenamientos, aportar mi granito de arena en el vestuario y ya veremos qué pasa. De momento, voy a estar aquí 5 meses y no quiero ni pensar en lo que va a pasar. Quiero disfrutar de cada entrenamiento, porque hace un año no podía ni entrenar, disfrutar de los partidos, porque llevana 4 meses sin jugar… Poco a poco, que así seguro que va a salir bien.

-El sábado, en Buñol, estuvo media hora firmando autógrafos, ¿hasta qué punto es importante que el futbolista cuide al aficionado?

-Importantísimo. Y siempre hay que tener una especial atención a los niños, porque aunque está claro que nos debemos a todos los aficionados del Levante, a quien tenemos que dar ejemplo y más atenciones es a los niños, que tienen ilusión por ser futbolistas, o por ver a su ídolo, a Morales, o a Jason, o a Campaña… Sacar una sonrisa a un niño es algo diferente, y tampoco cuesta mucha molestia hacerse unas fotos y firmar algunos autógrafos.

-Hablando de ser un ejemplo para los niños, ¿qué opinión tiene sobre lo sucedido ayer entre Lerma y Iago Aspas?

-Evidentemente eso no es un ejemplo, ni para los niños ni para nadie. Yo conozco a Iago y sé que es un buen chaval. Sé que no es racista, ni mucho menos, porque he convivido con él un año y él ha convivido con gente de otras razas en todos los años que ha jugado al fútbol. Evidentemente, no lo es. Pero ya no tan solo para Iago, para cualquiera de los que estamos ahí, aunque estemos a mil revoluciones, el lenguaje también hay que cuidarlo, porque hay muchas cámaras… Y yo sé que Iago no es racista ni mala persona, pero si ha dicho algo… Hay cosas que hay que callarse. Se debe tener cuidado con todo lo que hacemos.

-Cambiando de tercio… Lleva un mes aquí ya, ¿se atreve con el valenciano?

-(ríe) Algo se puede entender… Vas escuchando a aficionados, y algo se entiende, pero es complicado, es complicado…

-¿Más que el alemán?

-(ríe de nuevo) No, no… Ufff, mucho menos. Ya te digo yo que mucho menos. No tiene ni punto de comparación, macho. Eso sí que es complicado…

-¿Le dio tiempo a aprender un poco?, ¿se defendía en alemán?

-Sí, sí, sobre todo, palabras de fútbol… Lo que pasa es que allí, como hablan todos muy bien inglés, en cuanto te ven que tienes dificultades con el alemán, se pasan al inglés, con lo cual practicarlo era un poco más difícil. Pero bueno, algo hemos aprendido.

-Siendo como es un lateral goleador, ¿con qué gol de su carrera se queda?

-Hombre, lo de goleador… podía haber empezado a meter goles ayer, eso también te lo digo (sonríe). Y hombre, los goles más especiales, los de la final de la Europa League. Yo que tampoco marco muchos goles, meter dos en un final europea es algo para recordar.

-Puestos a recordar, yo recuerdo uno que nos hizo en el Pizjuán, con Keylor bajo palos…

-Sí, sí. Justo hoy estábamos hablando de ese partido, que fue 2-3 al final, ¿no? Me acuerdo de aquel partido, y de aquel gol. Fue bonito… De vaselina. La tocó un poco Keylor, dio en el palo y entró.

-Ya veo que se acuerda…

-Claro que me acuerdo. Hombre, tampoco meto tantos goles como para no acordarme…

-En el Rayo, en el Sevilla, todo el mundo habla bien de Coke. No sé si en Alemania le ha dado tiempo, pero ¿por qué cree que deja huella allá por dónde pasa?

-Bueno… No sé… Donde estoy, le intento poner lo que soy. Soy un apasionado del fútbol, de vivir con los compañeros, intentar conocerlos un poquito más. Y ahora que dices lo del Schalke, yo de Alemania me voy solo porque no juego. Estaba muy contento donde vivía, muy contento con mis compañeros. A pesar de la barrera del idioma, me encontraba muy bien en el vestuario y, si hubiese jugado un poco más y tenido la sensación de que se podía contar conmigo, me hubiera quedado, sin ninguna duda. También creo que allí donde voy, doy lo que recibo. Me crié en Vallecas, con mi gente, en Sevilla también me han tratado muy bien y aquí de momento también me están tratando muy bien. Yo intento aportar toda la pasión, buen rollo al vestuario y eso al final se refleja.

-¿Te queda la espinita clavada de triunfar Alemania?, ¿o fuera de España?

-Mmmm… No. Ya se verá lo que pasa, porque pueden pasar tantas cosas… Al final, piensas mucho, cambias de club con toda la alegría del mundo y a los 5 días te rompes la rodilla… Al final, hacer planes de esas cosas… Pero no, no tengo esa espina clavada. Mucha gente me dice ‘es que tu etapa en Alemania empezó mal y no podía ir bien’, y yo ‘¿por qué no?. Cuando me recuperé de la lesión jugué 8-9 partidos. Ahora, con el cambio de entrenador no entraba en los planes y es fútbol. Ya se verá que pasa después de, espero, hacer las cosas bien aquí.

-Bueno, el otro día dijo que Iborra es un embajador del levantinismo por el mundo. Él tiene pensado volver y seguro que le haría ilusión encontrarle por aquí…

-Hombre, seguro. Además, compartir vestuario con Iborra es un verdadero placer. como futbolista, por supuesto, y como persona, como capitán, como compañero… No sé si se dará, pero sería una alegría volver a compartir vestuario con él. Sin duda.

-Hablemos del vestuario actual, ¿entendió las palabras de Morales tras la derrota ante el Espanyol?

-Bueno, al final nos hacía ilusión pasar de ronda. Encima, todo fue más frustrante porque traíamos un muy buen resultado de allí. Yo creo que aquí el Espanyol se sintió demasiado cómodo. Le dimos facilidades en cosas en que no se las teníamos que dar, sobre todo por la forma de los goles, a la contra, con muchos espacios cuando nosotros estábamos ganando. El resultado dolió y José estaba cabreado y bueno, dijo esas palabras… Luego, al día siguiente estuvimos hablando todos, no hay ningún problema. A veces es bueno que pasen ese tipo de cosas.

-¿Cuál es la clave para que el equipo reaccione?

-Ayer hicimos las cosas bien, y siguiendo esa línea, estoy convencido de que se ganará más que se perderá. No ganamos puntos, pero sí en confianza, y ojalá el equipo siga creciendo. Del jueves al domingo hubo un pasito adelante. No se sacó el partido, pero la confianza no debe venirse abajo.

-¿Cuál es la mayor virtud del Coke futbolista?

-Yo creo que ser constante. En mi vida no me han salido las cosas bien siempre a la primera, pero he seguido intentándolo. Recuerdo mi primer año en Sevilla. No fue muy bueno, el equipo acabó mal, salieron opciones de irme cedido  y dije que no, que yo iba a jugar en ese equipo, que tenía cabida en él. Seguí intentándolo, seguí intentándolo y al final salió y conseguimos muchos éxitos.

-¿Y su mayor defecto como futbolista?

-A veces, siendo un lateral que de vez en cuando meto goles, hay veces que me gusta irme al ataque más de la cuenta(ríe). Y eso, alguna vez, ha pasado factura.

-¿Su mayor virtud como persona?

-Creo que siempre intento verle la parte positiva a todas las cosas.

-¿Y su mayor defecto a nivel personal?

-A veces me quedo pensando demasiado tiempo en cosas que no tienen solución.

-Usted le ha tenido como compañero y le ha sufrido como rival, ¿es Koné la solución a los problemas del Levante?

-No lo sé, la verdad. Y tampoco soy adivino, con lo cual… Si viene alguien y mete 12 goles diremos todos ‘claro, era la solución’, y si viene otro y no los mete, lo querremos matar. Ya veremos. Lo que es cierto es que el equipo, si sigue creando ocasiones, al final las acabará metiendo.

-Dígame un jugador histórico del Levante, el primero que le venga a la cabeza que no sea Iborra.

-(responde rápido) Ballesteros.

-¿Por qué?

-Porque también jugó en el Rayo, como Muñiz. Yo era muy pequeñito, 12 años o por ahí, y los recuerdo. Creo que no llegaron a coincidir, por poquito… (tiene razón, Ballesteros llegó en 1999 al Rayo, justo al marcharse Muñiz)

-Buenos maestros, sin duda.

-(sonríe) Desde luego…

-Un placer, y bienvenido al barco.

-Muchas gracias.