Roger: "Hasta la llegada de Tito y Carmelo, no sentí que el Levante confiara en mí"

Roger: "Hasta la llegada de Tito y Carmelo, no sentí que el Levante confiara en mí"

Es, sin duda, el regreso más esperado. Después de muchos años sin la confianza real de la dirección deportiva, la llegada de Tito y Carmelo cambió su historia en el Levante UD. El año pasado, fue un ciclón. Marcó 22 goles que hicieron soñar al levantinismo con un ‘9’ de Primera, de la casa, para muchos años. Una grave lesión a finales de julio y la incapacidad goleadora del resto de delanteros han hecho difícilmente soportable una espera que ya toca a su fin. En el nombre del gol, El Pistolero ya está listo. Y nosotros, preparados para reventar la red con él.

-Vamos directos al grano, ¿qué día tiene marcado para volver a enfundarse el ‘9’?

-El doctor Cugat ha dado el visto bueno para que el día 20 pueda participar unos minutos, pero en cualquier caso es una fecha orientativa, que dependerá de lo que decida el míster. Ya llevo algunos días entrenando con el grupo y me estoy encontrando muy bien. Ahora, solo me falta coger el ritmo de los demás. Ojalá contra el Villarreal pueda ya sentirme importante. En cualquier caso, si no me veo en condiciones todavía, yo seré el primero en decirlo.

-Dicen desde el club que están teniendo que frenarle…

(sonríe) Sí, al final es un poco mi personalidad, ese ansía que tengo… Siempre quiero hacer más de lo que me toca. De todos modos, el doctor Cugat, que lleva mil años en esto, ha dado su ok para el 20, y es una opinión totalmente válida para saber que no estamos corriendo demasiado. Estamos prácticamente en los 6 meses pautados, y el trabajo tanto de su equipo como de los médicos del club ha sido extraordinario.

-¿Qué es lo más duro de pasarse 6 meses lesionado?

-La soledad, sin duda. Al final, vas a Buñol con tus compañeros, pero ellos se van al campo y tú te quedas en el gimnasio. Es duro. De todos modos, con su apoyo, el de mi familia y el de mis amigos, todo ha sido más fácil.

-En estos 6 meses, ¿cómo ha visto al equipo desde fuera y, a la vez, desde dentro?

Empezó muy bien, pero mantener ese ritmo era muy complicado. Todos sabíamos que iba  a haber altibajos. En cualquier caso, estamos fuera del descenso, que es el objetivo. Ahora, hay que seguir fuertes. Desde dentro, veo al equipo con confianza y con la mentalidad necesaria para volver a ganar.

-Hay quien opina que, ahora mismo, puede haber demasiada presión sobre su espalda…

-Bueno, sí que es verdad que ahora parece que sea el salvador, pero yo estoy tranquilo. Sé que se me va a exigir, y que no es fácil después de tantos meses lesionado. Por mi cabeza pasa recuperar cuanto antes el nivel del año pasado, pero en cualquier caso, con sinceridad, no siento presión alguna.

-Hace unos días Morales nos recordó que el Levante ya tiene un ‘9’ muy bueno, y de casa, ¿cansa escuchar todos los días la cantinela de que hace falta un fichaje arriba con urgencia?

Sí, la verdad es que sí. No me gusta estar escuchándolo todos los días, pero es lo que hay. Y más ahora en época de mercado, que se suele hablar siempre más de los de arriba. Leo que la gente quiere un delantero, pero yo también he trabajado muy duro para ser ese ‘9’.

-En cualquier caso, el cariño de la gente sí debe haberle llegado también, ¿no?

-Desde el primer momento, la verdad. En redes sociales, en el propio Ciutat. Todo ese apoyo y ese cariño te hacen luchar más aún si cabe por volver pronto y devolverles lo que me han dado.

-¿Ha perdonado ya a Campaña la que le lio en Lugo? (un pase atrás suyo sin mirar supuso una asistencia perfecta para que Joselu le arrebatase el pichichi en la penúltima jornada del campeonato)

(ríe de nuevo) Sí, sí, se lo dije (por redes) un poco de broma. Tenemos muy buena relación. Fue culpa mía por lesionarme, así que un poco lo perdí realmente yo. Al final fue una anécdota, porque lo importante era el ascenso. El pichichi hubiera sido la guinda, pero el premio de verdad era subir a Primera.

-Vuelve con el equipo a tres puntos del descenso, ¿hay motivos para temer el descenso?

-La clasificación está ahí y eso no se puede esconder, pero estamos mentalizados y trabajamos día a día para salir de la zona de abajo.

-¿Cuál es el lugar del Levante en esta Primera División?

-El objetivo principal es la salvación, y luego ya, a partir de ahí, intentar quedar lo más arriba posible.

-¿A quién va a dedicarle su primer gol?

-Como todos, siempre a mi familia, a mi padre y, sobre todo, a mi abuela, que está en el cielo y me ayuda mucho siempre desde allí.

-El pasado 3 de enero cumplió 27 años, ¿por qué no ha explotado Roger aún en Primera?, ¿es culpa suya o cree que de quienes no han confiado antes en su capacidad?

-Muchas oportunidades la verdad es que no he tenido. Hace años, subí al primer equipo siendo un crío. Luego, en la cesión al Zaragoza, marqué 13 goles y, al volver, no me dieron opción ni de hacer la pretemporada con el primer equipo. Después, en Valladolid, pese a la grave lesión de rodilla, cuando me recuperé, hice 7 goles. Volví al Levante con un rol nuevamente secundario, con 3 delanteros por delante, y pese a ello acabé haciéndome con el puesto, pero entonces, cuando el míster confiaba en mí, lo sustituyeron por Rubi, que no lo hizo, y me tocó volver a Valladolid a buscar oportunidades. Creo que siempre que me han dado la oportunidad, he hecho goles. Los números están ahí. Si se me da confianza, respondo. Y hasta el año pasado no sentí que el Levante confiara en mí.

-La llegada de Tito y Carmelo le cambió la vida, porque la sensación es que Manolo Salvador no confiaba realmente es sus posibilidades.

-Sí, de eso no cabe ninguna duda. Cuando estaba la otra persona era ‘el chaval del filial’. Tito y Carmelo, lo primero que hicieron al llegar, fue llamarme y decirme que iban a ejecutar la cláusula de renovación por dos años más y que confiaban en mí para ser el delantero de referencia. Carmelo me conocía ya de antes y me había querido en otros equipos. Es lo que comentaba antes, cuando a uno le dan confianza, responde.

-Imagino que no es en lo que está pensando ahora, pero le queda un año y medio de contrato, ¿se ve renovando por más años o quiere probar alguna experiencia fuera?

-Si te soy sincero, no he pensado en ello para nada. Por mi cabeza solo pasa volver, y volver bien. Aquí estoy muy a gusto, pero luego, en el futuro, hay muchos condicionantes, y a día de hoy no sabes qué puede pasar.

-El mote de El Pistolero se lo puso a sí mismo, ¿no?, ¿cómo fue aquello?

-Al final creo que sí. Fue por un video que me hizo el Levante, no recuerdo si de cuándo debuté o de cuando marqué en Balaídos. Aparecía mi familia y salía yo con una foto de niño vestido de vaquero… Me gustaban las pelis del oeste que me ponía mi abuela… Luego empecé con las celebraciones y sí, al final son dedicatorias a mi familia.

-Nació en Valencia, pero siempre suele decirse que es de Torrent, ¿puede explicar una vez más el equívoco?

-Claro. Nací en Valencia, pero luego me fui a vivir a Torrent. El origen debió ser alguna entrevista que me harían allí siendo pequeño. En cualquier caso, no me molesta. De hecho, mis padres siguen viviendo allí.

-Para acabar, una ronda de clásicas. Si fuera director deportivo del Levante, ¿a quién renovaría de por vida?

-Uffffff (respira hondo). No sé qué decirte… Tengo muchos buenos amigos dentro… Esa pregunta creo que no es para mí…

-¿Quién es el mejor delantero que ha visto con la camiseta del Levante?

-Koné, sin duda. Tuve la suerte además de compartir vestuario con él y me impresionó muchísimo.

-¿Y el mejor jugador?

-Además de Koné, Barkero.

-Para acabar, ¿cómo le gustaría que la afición del Levante recordase a Roger dentro de muchos años?

-Creo que lo del año pasado fue muy bonito y se recordará, pero ojalá se me recuerde por estar muchos años marcando goles con el Levante en Primera.

-Que así sea, genio. Feliz regreso.

-(sonríe de nuevo) Muchas gracias.

Imagen: Twitter (@Roger27M)