El derbi de la vergüenza (3-1)

El derbi de la vergüenza (3-1)

VALENCIA CF (3): Neto; Montoya, Vezo, Paulista, Gayá; Parejo, Kondogbia (Coquelin 73´), Soler (Maksimovic 90´), Guedes; Vietto (Zaza 78´) y Mina.

LEVANTE UD (1): Oier; Coke (Boateng 88´), Róber, Postigo, Luna; Lukic (Roger 72´), Doukouré (Bardhi 72´), Campaña; Morales, Ivi y Pazzini.

ÁRBITRO: Medié Jiménez. Amonestó a Vietto (47´), Mina (57´) y Gayá (71´) por parte del Valencia y a Róber Pier (12´), Bardhi (84´), Postigo (84´) y Luna (88´) en el Levante.

GOLES: 1-0, Santi Mina (16´). 1-1, Sergio Postigo (18´). 2-1, (Vietto (65´). 3-1, Parejo (89´)

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 23 de la Liga Santander, disputado en Mestalla ante 38.199 espectadores.

 

CARLOS AYATS / LA CRÓNICA

La mejor Liga del mundo ha quedado hoy retratada, marcada por un arbitraje indigno hasta de la más cutre, viciada y corrupta de las repúblicas bananeras. Vaya por delante que estoy convencido de la no predisposición de Medié Jiménez y sus asistentes, porque su torpeza y su incapacidad son impropias hasta del mayor de los vendidos, pero la gravedad de lo sucedido hoy sobre el césped de Mestalla trasciende lo humanamente tolerable.

Desde estas líneas, no puedo dejar de alabar la entereza de Muñiz y sus hombres, tanto sobre el césped como en zona mixta, porque motivos han tenido de sobra para perder los papeles. Y no lo han hecho.

Mientras hubo partido…

Ahora, mientras escribo, leo a compañeros justificar lo injustificable, vendiendo datos sobre el partido que están completamente fuera de lugar, porque la última media hora no es computable.

El partido, con el gol de Coke, pintaba más que bien para un Levante que perfectamente podía haberse llevado los 3 puntos con un arbitraje justo. Y eso lo sabe cualquiera que no haga esfuerzos por ver más allá de lo obvio. Pero vamos al partido. Mientras lo hubo.

La sorpresa inicial de Muñiz, más allá de sistemas, fue querer el balón, y la apuesta le salió bien. Lukic y Campaña se movían con inteligencia mientras Doukouré mordía, y solo la falta de pegada hoy arriba lastraba a los granotas. Había partido, porque también había rival, pese a Parejo y Kondogbia andaban con la gasolina justa.

De poder a poder

El desatascador local fue Santi Mina, el mejor del Valencia más allá del brillo de Guedes ya con el partido condicionado. El ex del Celta apareció con acierto como apoyo de su media y a la vez como rematador eficaz. Suyo, obviamente, fue el 1-0 en un saque de esquina en el que le ganó la partida a Róber. Minutos antes, había tenido otra parecida.

Era el minuto 16, y el gol del Valencia ponía a prueba al espíritu granota, tantas veces golpeado esta temporada. Pero los de Muñiz, alentados sin descanso por los más de mil fieles que acudieron a Mestalla a remar con el decano, sacaron bien pronto el carácter.

Apenas un minuto después, un córner en corto botado desde el flanco izquierdo acabó con un balón de Campaña al punto de penalti que Sergio Postigo ajustó perfectamente a la red con un suave golpeo de interior. 1-1. La batalla estaba servida. Y el Levante miraba a su eterno rival a los ojos, convencido de que, al fin, hoy podía ser el día.

El choque era de poder a poder, y solo Mina, y la banda izquierda con Gayá y Guedes, complicaban al decano valenciano. De hecho, de una combinación entre ambos salió la única ocasión de verdad del Valencia hasta el minuto 65, gol al margen. Fue en el 42’, cuando el larguero repelió el remate de Mina.

Cambio de estrategia

Tras el descanso, Muñiz plegó velas, y decidió jugar a lo que mejor se le da al Levante, juntar las dos líneas atrás y ahogar al rival por desesperación, mientras espera, agazapado, su oportunidad. El Valencia tenía el balón, pero no generaba peligro alguno, y eran los granotas quienes, a balón parado, amagaban con el zarpazo.

Lo tuvo primero Postigo, en el 63’, tras un recorte soberbio dentro del área que finalizó con un disparo seco con pierna derecha que un rebote envió a córner como bien pudo enviar a la red.

Y en ese córner, llegó la jugada que, sin duda, ya forma parte de la historia triste de los derbis.

El gol de Coke

En un fallo de marca clamoroso de la zaga del Valencia, Coke apareció para cabecear completamente solo el saque de esquina a la red. Era el 1-2, y la afición granota estallaba de júbilo. Pero, de repente, Medié Jiménez, que inicialmente había dado gol, decidió anular el tanto por una supuesta falta de ‘alguien’ sobre Gayá, que había quedado en el suelo.

La repetición evidenció el ridículo histórico del conjunto arbitral. A Gayá, en una acción difícilmente comprensible, lo había empujado otro jugador del Valencia, Gabriel Paulista. Ni Coke, ni nadie con una camiseta azul y grana, había contactado con el lateral valencianista.

Con Coke mentando a toda la ascendencia familiar del asistente y el banquillo granota hecho una furia, los de Marcelino aprovecharon el desorden para, en una jugada de Soler por banda derecha (legal, por cierto, no hay fuera de juego), asestar el mazazo definitivo. Oier no consiguió blocar el disparo del valenciano y, tras un intento de segundo bloqueo de Luna con el cuerpo, el esférico le llegó a Vietto, que anotó el 2-1 para alegría de la parroquia local. La injusticia no podía ser mayor. Y ahí, murió el Levante.

Muñiz intentó reactivar al equipo, pero anímicamente, el golpe había sido demasiado duro. Del 1-2 merecido, y anotado, a un 2-1 que jamás hubiera llegado de ese modo si Medié Jiménez no hubiera invalidado el gol legal de Coke.

La guinda de la peor actuación arbitral de la era moderna

Pero aún faltaba la última de Medié, que no debía andar especialmente satisfecho ya con la que había liado. Con el Levante ya sobre la lona, pero a un gol del empate, Róber Pier se anticipa a Zaza en un balón dividido, el italiano le carga y, para asombro de cualquier cerebro sensato, Medié señala el punto de penalti. Demencial.

Parejo no falló, y el Valencia salió vencedor del derbi de la vergüenza, de un partido que será recordado como el mayor atraco arbitral desde el NO-DO y el fútbol en blanco y negro. Y el que no lo quiera ver, que vaya buscando su conciencia, su sentido común, y su dignidad.

Imagen: BeIN, a través de El Desmarque