Chema: "Entiendo las críticas; tras muchos partidos, me ha costado dormir"

Chema: "Entiendo las críticas; tras muchos partidos, me ha costado dormir"

CARLOS AYATS / LA ENTREVISTA

Hoy en día, en el que todo el mundo miramos a los demás buscando culpables, es difícil dar con alguien verdaderamente crítico consigo mismo. José Manuel Rodríguez Benito (Caudete, 3 de marzo de 1992) aterrizó en Valencia en verano de 2016 tras un último año espectacular en Alcorcón -33 partidos jugados, 5 goles y capitán del equipo-. Su primera vuelta con el Levante fue sensacional, y la expectativa de central de Primera para muchos años se consolidó entre la afición granota. Esta temporada, tras un buen inicio coronado con el mejor gol que muchos hemos visto en el Templo (aquella memorable volea desde la frontal ante la Real Sociedad), las cosas se han torcido para Chema. Las dudas han ganado la batalla a la confianza y el central granota lucha por recuperar su mejor nivel, ese con el que la élite es su hábitat natural.

-Antes que nada, ¿cómo está?, ¿está ya superada por completo esa dolencia que le apartó del once en el calentamiento del Coliseum?

-Sí, sí. Bueno, tuve un problema que venía arrastrando desde el partido de Sevilla, en que tuve una rotura en el adductor. Me volvió a molestar en el calentamiento de Getafe y, por eso, estuve unos días tocado. Luego, entrené un día antes del partido con el Éibar con un vendaje, casi sin problemas, y pude ir convocado. Pero vamos, que superado ya.

-Total, que estará listo para Montilivi donde, si no me fallan los datos, marcó su primer gol como profesional…

-Sí, con el Alcorcón. En mi primera temporada en Segunda División, mi primer gol lo hice allí, de cabeza, en un córner…

-No se si recordará la fecha. Fue el 30 de marzo de 2014, por lo que el próximo sábado, en Girona, hará 4 años y 1 día de aquel estreno allí mismo.

-Pues mira, no lo sabía, también es casualidad… Recuerdo que perdimos 3-1. Andábamos los dos equipos por la zona media-baja. Creo que ellos estaban en descenso incluso. Se notó que se jugaban mucho y fueron superiores. Con el gol, acortamos distancias. Creo que fue un 2-1 y luego, a última hora, nos metieron el tercero.

-A Alcorcón llegó del Atlético de Madrid C, y a éste, del Elche, ¿cómo fue ese camino para un chaval nacido en Caudete?

-Desde alevines, estuve 3-4 años jugando en el Kelme, que era un equipo en aquella época muy conocido en categorías inferiores. Jugadores de Primera como Juanfran Torres, del Atlético, pasaron por allí. De ahí lo fichó el Madrid, que tenía un convenio con ellos. Era un club conocido y bueno, Elche, de mi pueblo ,no está muy lejos. Son 40 minutitos. Estuve allí 4 años y luego fui al Elche, que era el club de la ciudad. Al final, me llevaba mi madre todos los días en coche. Salíamos a las 4 y media de la tarde y llegábamos a las 11 y media de la noche. Era un sacrificio que no se podía permitir mucho tiempo más. Entonces, en Elche, me dieron la opción de residir allí y con 15 años me fui a vivir a Elche, donde estuve desde cadetes hasta el primer equipo, en el que hice la pretemporada con Bordalás.

-¿Y entonces?

-Pues justo ese verano, me dijeron de ir a prueba al Madrid, con Toril de entrenador. Estuve un mes y, cuando iba a firmar allí por 4 años, con todo cerrado, hubo un problema entre clubes, se echó todo para atrás y me tocó volver a Elche. Es en enero de ese año cuando ya voy al Atlético de Madrid. Fue un lío, pero al final salió bien.

-Y del Atleti al Alcorcón, y de ahí al Levante… ¿por Muñiz?

-Bueno. Yo supongo, evidentemente, que sería petición suya, porque al final el entrenador tiene mucho que ver, pero yo no hablé con Muñiz en todo el verano ni en todo el mercado de fichajes. Ni una sola vez. Yo sabía del interés del club por mi agente, pero directamente con él no hablé ni una sola vez. Obviamente, yo le dije a mi agente, y él se lo transmitió al club, que yo quería venir al Levante, y así se lo hicieron saber. Pero yo no hablé directamente con él ni por teléfono ni por mensaje. De hecho, la primera vez que me llama es a las doce de la noche el día que se hace el fichaje, que se cierra casi a esa hora. Es la primera vez que hablamos.

-¿No le comenta si le ha pedido expresamente él?

-El año anterior habíamos estado juntos. Yo era uno de los capitanes y entonces, había mucha relación directa entre plantilla y entrenador. Me conocía bien, yo a él también y entiendo que estaba satisfecho con mi trabajo y que me pidió para defender la camiseta del Levante.

-Con respecto a su salida, le comento que a mí, personalmente, me quedó una sensación extraña, un vacío en redes sociales… ¿usted por cierto no tiene, no?

-Bueno, tengo Instagram, pero no soy mucho de redes, la verdad.

-Sí que me consta que algunos jugadores se despidieron personalmente de él, pero públicamente no hubo ni un sólo mensaje, ¿ha hablado con Muñiz tras su marcha?

-Sí, bueno, hablé por teléfono con el cuerpo técnico, porque al final es el mismo que el de Alcorcón, quitando el preparador físico, que también hablé con él. Con el míster hablé por mensaje. Él me envió uno, yo le contesté agradeciéndole todo lo que he aprendido de él, porque realmente ha sido mucho durante todo este tiempo. Pero al final, todos sabemos que es fútbol y que, cuando las cosas no van bien, hay que cambiar algo. No hay que llevarlo a lo personal. Todos queríamos salir de esa dinámica negativa y mantener al equipo. Si el club ha tomado esta decisión, lo único que nos queda es respetarla y seguir trabajando con el míster nuevo. Eso lo tenemos claro todos, por lo que nos deseamos suerte, y quién sabe si nos encontraremos en otro momento.

-¿Qué tiene Paco López que no tuviera Muñiz?

-(piensa la respuesta) Son diferentes. Cada uno tiene sus cosas buenas. Quizá necesitábamos aire nuevo, ese puntito de intensidad que nos estaba faltando. Yo creo que más que buscar cambios tácticos era modificar algo, porque estábamos en una dinámica de negatividad que nos estaba consumiendo a todos. Al final, por suerte, con el cambio de entrenador, hemos conseguido dos victorias y ese efecto que buscaba el club. Lo que todos queríamos.

-Hace unos días, Bardhi me decía que hay equipo de sobra para no estar tan abajo, ¿lo comparte?

-Totalmente. Ya desde pretemporada, con la lesión de Roger, y luego con la de Iván, la de Álex Alegría, se nos complicaron las cosas. Y nosotros somos un equipo que necesitamos a todos bien, y tirar juntos del carro. Luego, los resultados te hacen entrar en una dinámica de falta de confianza que hace que las cosas no te salgan, que no des el nivel… Y yo te puedo hablar de mi situación personal. Eso me está pasando a mí. La falta de confianza… Hace poco, leía que ni la lesión más grave es tan preocupante como la falta de confianza. Y estoy totalmente de acuerdo. Nos ha pasado. Me ha pasado… (breve silencio). En muchas ocasiones no lo he pasado bien. Está siendo un año dificil y todo se debe a eso, a la falta de confianza, porque ves que las cosas no salen, que los resultados no salen… y solo me queda intentar levantarme y seguir adelante.

-Entiendo que de ahí que no estemos viendo a ese Chema imperial de la primera vuelta del año pasado… Imagino que también, cuando uno busca ganar confianza, a veces comete errores sobre el césped. Quizá cuando uno quiere salir con balón controlado, o arriesgar más de la cuenta, para ganar seguridad, lo acaba pagando…

-Sí, sí. Sin duda. Cuando te falta confianza, te bloqueas como futbolista. Y yo entiendo que, cuando un jugador no está a su nivel, o muy por debajo de él, entiendo que se le critique y se le exija el nivel que puede llegar a tener. Yo sé que puedo dar mucho más y estoy trabajando en ello. Y seguro que llegará. Es trabajo, tanto mental como futbolístico. Y así seguro que llegarán los resultados. También a nivel grupal. Es un año que nos está haciendo aprender mucho a todos. Muchos estamos debutando en Primera División, somos jóvenes, nos queremos hacer un hueco aquí, y este año nos tiene que servir para aprender en un futuro.

-Hablaba hace un momento de las críticas. Quiero preguntarle a ese respecto dos cosas, cómo le llegan y si le parecen justas.

-Sinceramente, intento aislarme un poquito de eso, porque estamos en un mundo en el que todos opinan, sepan más o menos y les gustes más o menos… Muchas críticas las hago constructivas e intento que me hagan más fuerte para mejorar. Pero yo las entiendo. Entiendo que cuando alguien espera que yo dé un nivel y no lo doy, me exija que dé ese nivel. Luego también hay críticas que están fuera de lugar, evidentemente, pero bueno, sabemos todos cómo es este mundo. Hay que aislarse un poco y trabajar para intentar dar el mejor nivel.

-¿En quién se está apoyando para salir un poco de este bache, de estos momentos más difíciles?

-Los amigos, la familia, mi pareja… son los que, cuando te ven mal, están ahí contigo. Luego tenemos un coach en el equipo que también nos ayuda. Entre todos, un poco, intentamos salir adelante. Es cierto que he salido de muchos partidos y me ha costado dormir, y he ido a entrenar después de una noche así… y no has dormido. Pero bueno, cada semana tienes una oportunidad para salir adelante y resarcirte.

-En todo caso, también ha habido cosas buenas este año. El equipo parece que va saliendo del pozo, y luego está aquel gol contra la Real…

-(recupera la sonrisa) Sí… En su momento lo vi muchas veces, me lo pasaron muchos amigos… Disfruté mucho de ese momento, porque la Primera División es algo nuevo para mí. De todos modos, desde hace tiempo estamos centrados en otras cosas. Los tiempos no son los mismos que eran a principio de temporada, y ahora, nos centramos en sacar la situación adelante. Ahora, estamos en el camino, y vamos a pelear por ello con uñas y dientes.

-Ahora, la sensación es que todos, equipo, afición, entorno… hemos respirado. Está claro que hacía falta pero, ¿no estamos todos demasiado tranquilos ya? Porque igual algún día les da a los de bajo por ganar 2-3 partidos…

-A ver, necesitábamos una victoria… Por el simple hecho de que la merecíamos, de disfrutarla. Creo que ha habido partidos que no hemos merecido perder y hemos perdido. Merecíamos una victoria para quitarnos esa losa que llevábamos encima. Poder respirar un poco, poder afrontar las cosas sin esa negatividad que nos estaba lastrando… Entiendo que el entorno verá un poco de luz al final del túnel, que parecía todo muy oscuro… Pero nosotros sabemos que nos queda todavía un camino largo, que los de abajo van a sumar y que tenemos que seguir trabajando como lo estamos haciendo hasta ahora.

-Cambiando de tema, ¿se considera un central duro?

-(silencio de nuevo) Me considero un central fuerte, pero que no va a hacer daño.

-Se lo digo porque leí una vez una entrevista que le hizo el compañero Pedro Valero, de Levante-EMV, en la que decía que su referente había sido siempre Fernando Hierro, que no era una hermanita de la caridad…

-La verdad es que siempre lo ha sido. Me encantaba, me maravillaba cómo jugaba al fútbol. Sí es verdad que, no sé por qué, me gustan más los centrales con ese puntito de agresividad, pero bueno, son gustos. Yo me considero un central contundente, pero no agresivo ni que dé patadas fuera de lugar. Algunas vez, pues bueno, nos pasa a todos, pero no creo que sea un jugador que va a hacer daño.

-Quiero preguntarle también por la famosa frase de finales de agosto de Tito en la que hablaba de buscar «un central de jerarquía». ¿Cree que es necesario?, ¿puede haber colaborado eso a restar confianza a los que están?

-No, no creo. Somos los que estábamos el año pasado, y entonces fue todo rodado. Éste nos está costando un poquito más. Al final, ¿qué es un central de jerarquía?, ¿uno veterano?, ¿o que lleva muchos años en la élite? Si luego las cosas no salen bien, el central de jerarquía no tendría tanta, y se le criticarían otras cosas. Entonces, no creo que haga falta un central de jerarquía como tal. Otra cosa es que digan que hace falta un central de otras características, pero no específicamente ‘de jerarquía’…

-¿Le hace falta a este equipo otro central para el año que viene, en Primera, esperemos?

-Eso ya no lo sé. No es decisión mía. El club decidirá a final de temporada.

-Le quedan dos años más de contrato, ¿cómo ve su futuro?, ¿se ve viviendo de nuevo un año feliz en el Levante?

-Sí. Yo estoy feliz en Valencia. Aunque no pienso en el futuro. Creo que todos tenemos la mente ahora en salvar al equipo esta temporada, y el año que viene, Dios dirá. Pero desde que llegué a Valencia he sido muy feliz. Este año las cosas no están yendo tan rodadas como el año pasado, como es normal, pero a mí me gustaría seguir, encontrar mi mejor versión y demostrarle a todo el mundo, que yo creo que me conocen de sobra, que puedo dar ese nivel en Primera División.

-Quizá es eso lo que puede haberle jugado en contra, ¿no? Esas expectativas generadas por un jugador que dio la sensación de tener nivel de sobra para jugar en Primera División…

-Cuando intentas que las cosas salgan, y no salen, vuelves a intentarlo y vuelven a no salir, y así repetidas veces, se te pasan muchas cosas por la cabeza… Al final, todos queremos ayudar y dar nuestra mejor versión… Y agradar a tu afición. A la hora de la verdad, lo que quieres es que tu afición se sienta orgullosa de ti. Yo intento eso. Entiendo que esta temporada, en muchas ocasiones no ha sido así, y por eso estoy trabajando para que vuelva a ser cómo fue.

-Volverá a serlo, ya lo verá.

-Ojalá así sea.

-Muchas gracias por la entrevista, y por su sinceridad.

-Gracias a ti.